Si Señor Taquería
Si Señor: Sonia Cano, una gran luchadora, se levanto por si misma y sus colegas para obtener los derechos básicos de un pago de salario mínimo y pago de tiempo extra. Y aunque pasó por represaría muy fuerte de parte de la empleadora, ella continúo organizándose y lucho por sus derechos.
Sonia Cano y Carlos Barrancos trabajan fuerte para apoyarse entre ellos mismos y para dar comienzo a su joven familia. Carlos trabajo en dos restaurantes locales y Sonia tuvo que trabajar durante su almuerzo en una taqueria muy ocupada en el Distrito Financiero. Sin embargo, cuando Sonia Cano demandó por su derecho de ser pagada con el Salario Mínimo de San Francisco y su tiempo extra de su empleadora abusiva, algunos de los dueños de la taqueria supuestamente mandaron una carta al Departamento de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en ingles). ICE actuó inmediatamente y hicieron una redada en la casa de Sonia y Carlos, llevándose a Carlos esa noche por lo que después fue una estadía de 5 semanas en un centro de detención en Eloy, Arizona. La historia de Sonia no es única. Violaciones de la ley pasan en todas partes, especialmente en empleos de bajos salarios donde los empleadores frecuentan usar intimidación y represaría para tener a l@s trabajadores/as en línea.
La jefa de Sonia en Si Señor Taqueria frecuentemente le gritaba y humillaba a l@s trabajadores/as, pero Sonia no fue intimidada. Ella sabia que tenía el derecho a ganar el salario mínimo aunque la empleadora les había dicho que ell@s no calificaban bajo esa ley. Sonia se comunico con Jóvenes Trabajadores Unidos para obtener apoyo. Su pareja, Carlos Barrancos, había escuchado de sus compañer@s de el y Sonia en Cheesecake Factory acerca Jóvenes Trabajadores Unidos (JTU) y que podían ayudar a Sonia en su caso.
Antes de que Sonia llenara su queja, ella le dijo a su empleadora que ella estaba 3 meses de embarazada. Dos días después ella la despidió por “indisciplina.” La empleadora hablaba muy seguido mal de las trabajadoras embarazadas, llamándolas lentas y que no valían la pena ser pagadas y anteriormente ya había corrido a una trabajadora embarazada. También, los dueños muchas veces usaban comentarios racistas en contra los trabajadores/as de descendencia Maya.
En los siguientes meses, JTU, Sonia y Carlos trabajaron para unir a tod@s l@s trabajadores/as de Si Señor para demandar respeto de los dueños. JTU pasó volantes a l@s trabajadores/as y tuvimos reuniones para ayudar a l@s trabajadores/as a confrontar al dueño y demandar un alto al abuso racial. Viendo la presencia organizada de l@s trabajadores/as con JTU, el abuso racial paro.
Algunos de los dueños de Si Señor no les gusto que l@s trabajadores/as se estaban levantando para defender sus derechos básicos como exigir el salario mínimo, tiempo extra y un tratamiento justo. En represaría directa por luchar por sus derechos y organizarse con sus colegas, ellos supuestamente mandaron una carta anónima al Departamento de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en ingles) haciendo acusaciones falsas en contra la familia. ICE actuó inmediatamente sin ninguna investigación de la carta. En diciembre 16 a las 7am agentes de ICE hicieron una redada en la casa de Sonia y Carlos y se llevaron a Carlos en custodia. El próximo día se lo llevaron en un bus a un centro de detención en Eloy, Arizona donde estuvo detenido por 5 semanas.
En San Francisco, Sonia estaba embarazada ya de nueve meses con su primer hijo cuando paso la redada. JTU organizo un horario de cuidado para Sonia, llevándola a sus citas con l@s doctores/as, cocinando y comprando comida para ella. JTU recaudo más de $3000 dólares para que Sonia pueda pagar la renta, estando de 9 meses embarazada y sin ningún apoyo de Carlos. Much@s miembr@s de la comunidad respondieron a las alertas y correos electrónicos de JTU y ayudaron en las tareas diarias. Cuando Sonia primero fue despedida, JTU presento a Sonia con l@s abogad@s de WERC. Marci Seville y Nira Geergarvis empezaron a trabajar en una demanda de discriminación por embarazo y también apoyando a Sonia con su cuidado.
Much@s trabajadores/as se iban dándose por vencidos con tanta represaría de la empleadora. Pero Sonia tuvo el apoyo de Jóvenes Trabajadores Unidos (JTU), Golden Gate University’s Women’s Employment Rights Clinic (WERC) y la comunidad, que se levantaron para tomar acción y luchar.
Al instante que Sonia hablo con JTU, la organización se puso a trabajar para encontrar a un/a abogad@ para Carlos. Según Florence Immigration Rights and Refugee Project en Florence, Arizona muy cercas de Eloy, el 95% de l@s detenid@s no tienen representación legal. Temprano esa mañana, JTU empezó a llamar a organizaciones aliadas en Arizona y localizaron un abogad@ del Proyecto de Florence para que visitara y aconsejara a Carlos.
El 15 de enero, en el hospital de St. Luke’s, 4 de JTU, l@s abojad@s de WERC y una amiga leal de Sonia apoyaron a Sonia en su parto y finalmente dio luz a un niño muy saludable, Miguel Ángel Cano-Barranco. Un miembro de JTU grabo el nacimiento para que Carlos lo pudiera ver cuando saliera.
Una Semana después, Carlos fue puesto en liberta y regreso con Sonia y su hijo. Para mayo del 2006, Sonia acabo la demanda legal de la represaría, discriminación y difamación en el trabajo de Si Señor. Sonia le dijo a la prensa, “Aunque uno sea indocumentado, levántate por tus derechos y pide ayuda a la comunidad. Uno merece sus derechos en el trabajo.” La historia de Sonia cambia el debate de inmigración en este país. Empleadores grandes como Wal-Mart, Cheesecake Factory y otros violan muy seguido las leyes que protegen a l@s trabajadores/as todos los días. Y sin embargo l@s inmigrantes trabajadores/as l@s que son tratad@s como criminales. Como una miembra de JTU Mehera Reiter dijo en la conferencia de prensa anunciando el caso de Sonia: “Nosotros necesitamos una reforma de inmigración verdadera que proteja los derechos de los trabajadores/as y castigue a los empleadores quien violan las leyes.”
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